Para conectarse a Internet mediante banda ancha (también conocida como ‘alta velocidad’) actualmente existen dos tecnologías extendidas, el ADSL y el cable, con predominio en España de la primera.

El genérico xDSL define una serie de tecnologías que utilizan el par de cobre (la línea de teléfono de toda la vida) para transmitir datos a alta velocidad además de la voz. Entre ellas la más adecuada para la Internet doméstica es ADSL (‘Asimetric Digital Subscriber Line’ o Línea Digital Asimétrica de Abonado).

ADSL emplea técnicas digitales de compresión para conseguir velocidades más altas al transmitir datos por el cable de teléfono. El módem ADSL introduce tres canales en la línea telefónica convencional, uno para la voz, un canal medio bidireccional y un tercero de alta velocidad que sólo funciona hacia el usuario. Estos canales se separan mediante filtros (‘splitter’ a la entrada al hogar de la línea o microfiltros en cada toma de teléfono) para que se puedan utilizar de modo independiente: se puede hablar por teléfono mientras se navega por Internet.

La ‘A’ de asimétrico significa que la velocidad de bajada (hacia el usuario) es distinta a la de subida hacia Internet. En teoría permite hasta 8 Mbps (megabits por segundo) de bajada y hasta 1 Mbps de subida, velocidades que en las ofertas de los proveedores en España se limita a 4 Mbps / 512 kbps. Esta asimetría no supone ningún inconveniente, puesto que es más habitual recibir información de Internet (al navegar, al descargar archivos, etc.) que enviarla (enviar un mensaje de correo electrónico, por ejemplo).

Enlaces:
Artículo ampliado en Consumer.es.
Más información avanzada sobre el ADSL en la Wikipedia, es.wikipedia.org/wiki/Adsl.